La judicialización de la sociedad mapuche durante el Chile neoliberal es parte de la constante violencia que ha buscado priorizar a todo costo la extracción de recursos naturales de la zona para el beneficio de conglomerados empresariales y la pauperización de las comunidades mapuche, indígenas y rurales en Chile.
Sebastián López Vergara y Jaime Navarrete Vergara, en El desconcierto. Tomado de Mapuexpress
Así como la izquierda antineoliberal en Chile ha reflexionado y movilizado para terminar con formas de acumulación y desposesión del sistema privatizado de la educación, la salud, las AFP, o la minería, es necesario entender que la continua opresión hacia pueblo mapuche está enmarcada en una política racista neoliberal y de Estado que fue normalizada durante la ocupación militar y colona de 1880 (y décadas posteriores) y re-articulada con fuerza durante la dictadura de Pinochet. Los recientes asesinatos de Luis Marileo Cariqueo y Patricio González Guajardo en Malleco junto al ataque policial a una escuela rural en Temucuicui son la reiteración de esta política racial que desde mediados de los 1973 ha optado por criminalizar cualquier demanda de la nación Mapuche o pueblo Indígena en Chile por mayor autonomía o calidad de vida. Entendemos que es necesario reiterar la eliminación de la ley antiterrorista y la aplicación definitiva del Convenio 169; sin embargo, creemos también que como izquierda antineoliberal debemos acercarnos al conflicto que ha creado el Estado chileno y el mercado global de manera estructural y propositiva. De esta manera podemos comenzar a dibujar caminos antineoliberales que no reproduzcan en la izquierda la histórica exclusión de las demandas de las naciones mapuche, rapa nui, aymara, quechua, y las comunidades afrodescendientes e inmigrantes en el país.
Si hacemos memoria, la Ley Antiterrorista fue aplicada por primera vez contra el fallecido longko Pascual Pichun y el también longko Aniceto Norin durante el gobierno de Ricardo Lagos, por sugerencia del radical Juan Agustín Figueroa, en 2003. El precedente legal y estigma social de tratar de terrorista a toda la sociedad Mapuche ha resultado lucrativo para propietarios agrícolas, empresarios y políticos, puesto que la recuperación de tierras usurpadas por el estado chileno durante la ocupación militar a fines del siglo 19 y nuevamente expoliadas durante la dictadura es periódicamente criminalizada. Por medio del humo legal, militar y financiero, las demandas mapuche por autonomía, territorio y vida digna en Chile son opacadas por el miedo, rechazo, e ignorancia.
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jueves, 31 de agosto de 2017
lunes, 9 de julio de 2012
El pensamiento mapuche sí expresa la diversidad por Fernando Pairican
En 1999 nuestro poeta Elicura Chihuailaf dio a conocer su Recado confidencial a los chilenos, en el nos dice “¿cuánto
reconoce en usted de nosotros? ¿Cuánto sabe de los orígenes, las causas
de los conflictos de nuestro pueblo frente al Estado nacional?” “¡Nos conocemos tan poco!” exclama, pero también propone que reconociendo nuestra morenidad, “podremos darle una solución a este desencuentro”. “En la ternura de nuestros antepasados tenemos toda una sabiduría por ganar” nos dice.
Fuente: www.carcaj.cl
Fuente: www.carcaj.cl
Luego vino Azkintuwe durante el 2003, el primer diario de la Nación Mapuche. Lo siguió David Añiñir,
quién nos regaló la rabia creativa de sus poemas en Mapurbe en el año
2005, (aunque ya venía el mismo autor vendiendo dicho texto de forma
autogestionada años antes). Durante el 2006, un grupo de historiadores
Mapuche da a conocer el libro Escucha Winka, el que entregó “Cuatro ensayos de Historia Nacional Mapuche”, diciendo “Estos
contenidos se hicieron pensando en las nuevas generaciones Mapuche que
una vez que se desencanten de la colonización mental que hace el Estado
desde la educación, encuentre lo que nosotros no tuvimos a mano en ese
memento: memoria organizada y sistematizada que les recuerde a quien se
deben y que no los confundan formateando su imaginario con un mapa, un
escudo o unas cuantas batallas”.
El libro Autodeterminación. Ideas políticas mapuche en el albor del siglo XXI, de José Mariman
se inscribe en este ámbito, en la continuidad y en la búsqueda de
explicar, dar a conocer y hacer entender la reivindicación Mapuche,
centrado en el que sea tal vez el proyecto que han venido planteando con
mayor notoriedad desde los 90’ el Movimiento Político Mapuche: “La autodeterminación”, “autonomía” o la “Nación”.
Ideas que, a veces, terminan por confundirse pero que tienen en común
el sentimiento de buscar el término de un estado subalterno como pueblo,
a través “de un pensamiento político mapuche en desarrollo”.
El autor plantea que “la
demanda de autodeterminación mapuche, verbalizada también como autonomía
difiere de la acostumbrada reivindicación etnogremial campesina por
tierra, desplegada durante gran parte del siglo XX por las
organizaciones mapuche”. Aunque esta idea no es “homogénea”, trasluce, dice el mismo autor, un debate interno en la “sociedad política mapuche”. Dicho debate, se estaría dando entre un sector que se define abiertamente como “etnonacionalistas o nacionalistas a secas, y otros que reniegan del nacionalismo, pero igual demandan autodeterminación”.
Una particularidad del libro, es que Mariman habla desde un
descolonizado, por ende, asume una posición en este proyecto por el
término de la subalternidad Mapuche. A raíz de ello, comprende a la
sociedad indígena “no como una sociedad o sociedades como algo armónico”, por el contrario, de una realidad social que “está en constante cambio”. Así, logra construir o explicar algo clave para la comprensión de los Mapuche del tiempo reciente: la noción de “identidad”.
Esta no se pude comprender sin el racismo que perduró durante
gran parte del siglo XX contra los Mapuche, como él mismo lo señala, el “rechazó ideológico del indio por el chileno y, la no aceptación social de él”, han creado “la frontera que ha ayudado a bloquear la asimilación nacional”. Por ende, la noción de cultura Mapuche debe concebir desde un aspecto “dialéctico, como algo en permanente cambio generación tras generación”.
¿Por qué? Sencillamente porque los Mapuche somos un pueblo que fue
derrotado militarmente por el Estado chileno en la Ocupación de La
Araucanía y “sometidos sistemáticamente a la colonización a partir del siglo XIX”. Pero también agrega: en “resistencia”.
Aceptando que la etnicidad e identidad se conforma en
precondiciones étnicas diferenciales, producto de factores tanto
objetivos como subjetivos. Parece clave la creación del concepto de “mapuchidad”, la que esta “dada
por creerse diferente, sobre la base de una etnicidad elegida,
ponderada y difundida en un contexto particular de condiciones sociales y
políticas determinadas”.
Ideas para un movimiento autonomista mapuche
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